
Marisa es una plantita olvidada en el fondo de un jardín.
La plantaron allí para que le diese el sol pero ahora nadie se acuerda de regarla. Las heladas en invierno la marchitan, en verano cuando todos se divierten ella espera la noche para ser un poquito más feliz.
Al jardín han traído otras plantas, rosas, frescas, juveniles, con aromas nuevos. Hibiscus exóticos que todos comentan.
Marisa tiene su propio perfume y su propio color pero la soledad en el rincón del jardín la ha vuelto mustia, triste, parece un yuyito de esos que crecen en las orillas de los caminos abandonados.
Solo cuando el gato, en uno de esos arranques sexuales que dan periódicamente, decide aparearse con todas aquellas gatitas nuevas que se cruzan en su camino, recorriendo el jardín, aplastando todo a su paso quiebra alguna de sus ramitas, la deja a punto de morir, las personas comentan:
- Uy, mirá como está la plantita.
- Hace años que nadie la riega.
- Deberíamos cambiarla de lugar.
- ¡Con lo linda que es!
Un par de días después ya nadie se acuerda, Marisa vuelve a ser una plantita olvidada en el fondo de un jardín.
La plantaron allí para que le diese el sol pero ahora nadie se acuerda de regarla. Las heladas en invierno la marchitan, en verano cuando todos se divierten ella espera la noche para ser un poquito más feliz.
Al jardín han traído otras plantas, rosas, frescas, juveniles, con aromas nuevos. Hibiscus exóticos que todos comentan.
Marisa tiene su propio perfume y su propio color pero la soledad en el rincón del jardín la ha vuelto mustia, triste, parece un yuyito de esos que crecen en las orillas de los caminos abandonados.
Solo cuando el gato, en uno de esos arranques sexuales que dan periódicamente, decide aparearse con todas aquellas gatitas nuevas que se cruzan en su camino, recorriendo el jardín, aplastando todo a su paso quiebra alguna de sus ramitas, la deja a punto de morir, las personas comentan:
- Uy, mirá como está la plantita.
- Hace años que nadie la riega.
- Deberíamos cambiarla de lugar.
- ¡Con lo linda que es!
Un par de días después ya nadie se acuerda, Marisa vuelve a ser una plantita olvidada en el fondo de un jardín.

3 comentarios:
Gracias por linkearme, linda, yo hice lo propio en mi mundito rosa.
Tus posts son hermosos pero me dan tristeza a veces. Este, por ejemplo.
Ahora me voy a tener que ir a comprar ropa o algo para sentirme bien (?)
Besos,
Lulú.
Lulú:
Ja, ja, comprate algo bien pero bien sexy y bonito y disfrutalo mucho, mucho.
Lulú:
Ja, ja, comprate algo bien pero bien sexy y bonito y disfrutalo mucho, mucho.
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