lunes, 30 de julio de 2007

Carta de Conchita

Estoy esperando que la impresora termine con lo suyo, mientras reviso el correo y oh, sorpresa: Carta de Conchita.


Querida Pandora:


te escribo para contarte que la he estado pasando muy bien. Anoche, cuando casi había empezado a creer que mi huida había sido un error me encontré con Pepito, venía con José.


Yo no estaba muy segura de poder recibirlos pero después accedí, el primero en encarar fue José: en cuanto estuvo frente a mí comenzó a besarme y a recorrerme sin cesar(tu sabes lo bien que lo hace), su lengua y sus dientes me dejaron húmeda y palpitante, quería más. Aparté a José y me dirigí a Pepito ¡qué lindo que estaba! Aún tenía olor a jabón luego de la ducha, y allí parado frente a mí, tan erguido y peladito daban ganas de comérselo...



...al fin, ya deseosos a más no poder, abracé a Pepito con todas mis ganas y mis fuerzas y mientras sentía como se movía dentro de mí sentí como mis músculos se relajaban y contraían, y aunque no fue muy intenso tuvo la bondad de recordarme placeres hace algún tiempo olvidados.

Pero esto no termina aquí, aún falta más y mejor pero como sé que tienes que estudiar mejor te lo cuento más tarde.

Saludos Conchita.

domingo, 29 de julio de 2007

Opinión

Hace tiempo encontré esta imagen y no sé por qué, ahora la pongo acá




Por no ponerme a estudiar

Me topo con el tipo, me trata como un trapo.

-Tomátelas, tarado.

Tranqué la tranquera, tape el taper, tiré del teléfono. ¡Tarde! Tranquilo tocaba la traba:

- Te traje trabajo, ¿tenés para rato?

Temiendo traiciones trancé.

Se las tomó la muy zorra.


Hoy me desperté con una rara sensación. Imaginen mi sorpresa cuando descubrí que una parte de mi cuerpo había decidido tomarse los vientos. Armó la maleta y se fue la muy traidora. Al menos tuvo la decencia de dejar una notita explicando sus motivos:

He decidido marcharme porque nuestra relación no funciona, ya no puedo vivir más así.
He intentado por todos los medios que comprendas mis necesidades pero sistemáticamente te niegas a cumplir mis deseos y proveerme de diversión y entretenimiento.
Comprenderás que no es nada personal pero yo fui creada para pasarlo bien, te resistes a que disfrute. Te niegas a mi placer.
Adiós, ojalá lo pases mejor sin mí.

Al principio me sentí perdida, dije qué va pasará conmigo sin ella. Luego, recapacité, después de todo sus demandas me tenían harta, y yo mujer ocupada como soy (y también algo complicada, digamos la verdad) me sentía presionada por ella, siempre ansiosa, siempre con ganas, así que mejor. Ahora seguro viviré más tranquila.

sábado, 28 de julio de 2007

Juan Participio y José Gerundio

Consigna:

"Escribe cinco enunciados utilizando gerundios y cinco con participio"

William escribió lo que sigue:

Mi tío se llama Participio y vive en Libertad.

A mi me gusta ir a la casa de mi abuelo que tiene un tractor marca Gerundio y me deja andar.

Mi amigo Marcos vive en la esquina de las calles Participio y Gerundio.

Continuará.

Marisa


Marisa es una plantita olvidada en el fondo de un jardín.
La plantaron allí para que le diese el sol pero ahora nadie se acuerda de regarla. Las heladas en invierno la marchitan, en verano cuando todos se divierten ella espera la noche para ser un poquito más feliz.
Al jardín han traído otras plantas, rosas, frescas, juveniles, con aromas nuevos. Hibiscus exóticos que todos comentan.
Marisa tiene su propio perfume y su propio color pero la soledad en el rincón del jardín la ha vuelto mustia, triste, parece un yuyito de esos que crecen en las orillas de los caminos abandonados.

Solo cuando el gato, en uno de esos arranques sexuales que dan periódicamente, decide aparearse con todas aquellas gatitas nuevas que se cruzan en su camino, recorriendo el jardín, aplastando todo a su paso quiebra alguna de sus ramitas, la deja a punto de morir, las personas comentan:

- Uy, mirá como está la plantita.
- Hace años que nadie la riega.
- Deberíamos cambiarla de lugar.
- ¡Con lo linda que es!

Un par de días después ya nadie se acuerda, Marisa vuelve a ser una plantita olvidada en el fondo de un jardín.

jueves, 26 de julio de 2007

Aclaración

Alguien por ahí me pidió la aclaración así que la doy acá para que no se piense que mi idea es meter lío en blogs ajenos. Mi novio se llama Guillermo y eso me da la autoridad necesaria para decir lo que se me antoje por ejemplo: me jode que te metas en nuestra cama, no me banco que recuestes tu cabeza en mi almohada y espero que no nos encontremos nunca porque seguro vamos a pasar un mal rato.
Decime nena ¿con todos lo tipos que hay disponibles a la vuelta no tenías nada mejor que hacer que meterte con alguien que ya está en pareja? Sí, sí, ya sé él también quiso pero.... espero que nunca, nunca tengas que estar en mi lugar. Porque la verdad me revienta la hipocrecía de aquellos que son muy liberales con las parejas ajenas pero luego no se bancan que la suya tenga alguna "aventurilla".

martes, 24 de julio de 2007

Leído


Las pasiones me llegan, pero generalmente muy atenuadas a través del cerebro. Lo cual me permite prever con bastante precisión las consecuencias de muchos actos, ajenos o propios, antes de que éstas se produzcan. Para colmo lo que suelo prever es casi siempre el desastre. Porque, claro, cuando lo que es posible suponer son resultancias agradables, ni uno se preocupa demasiado, ni los demás se acuerdan de que se las ha vaticinado. Se disfrutan y nada más. En cambio, cuando las cosas terminan mal, como uno dijo que terminarían, todo el mundo lo recuerda y, en cierto modo, te consideran culpable del mal fin, por haberlo anunciado. Pero esta cualidad mía no me produce satisfacción, porque ocurre que yo sufro con el desastre, al unísono con el protagonista. Lo que yo desearía es que me hiciesen caso cuando vaticino y no después, precisamente para acusarme. Pero, por supuesto, tal cosa casi nunca ocurre. Porque nadie aprende con los consejos de nadie, sino con la propia experiencia. [Y aun esto último tampoco es muy cierto, pues la mayor parte de la gente repite sus errores una y otra vez, como si no quisieran convencerse de ellos.] O, tal vez, lo que buscan es demostrarse a sí mismos que son capaces de superar un error a fuerza de repetirlo. Lo cual sería una forma de autoafirmación en la propia destrucción. Porque hay errores que destruyen al que los comete. Y yo estaba temiendo que aquel del Walter fuese de tal índole.
“La prueba” José Carmona Blanco
Ediciones de la Banda Oriental. Montevideo, 2000 (pp. 82, 83)

jueves, 19 de julio de 2007

Leer

La pasión de Baltasar Bux eran los libros.
Quien no haya pasado nunca tardes enteras delante de los libros, con las orejas ardiéndole y el pelo caído por la cara, leyendo y leyendo, olvidado del mundo y sin darse cuenta de que tenía hambre o estaba quedando helado...
Quien nunca haya leído en secreto a la luz de una linterna, bajo la manta, porque Papá o Mamá o alguna otra persona solícita le ha apagado la luz con el argumento bien intencionado de que tiene que dormir, porque mañana hay que levantarse tempranito...
Quien nunca haya llorado abierta o disimuladamente lágrimas amargas porque una historia maravillosa acaba y había que decirle adiós a personajes con los que había corrido tantas aventuras, a los que quería y admiraba, por los que había temido y rezado, y sin cuya compañía la vida le parecía vacía y sin sentido...
Quien no conozca todo eso por propia experiencia, no podrá comprender probablemente lo que Bastián hizo entonces.
ENDE, M. (1982):La historia interminable

La madurez

Me gustan mucho los niños, en especial los pequeños, de menos de 5 años. Nada se compara con sus preguntas y comentarios.

Anoche, en el cumpleaños de la tía gorda (¡vaya sorpresa que me llevé, de gorda, ni un pelo!) había una niña de unos seis años absolutamente encantadora.Comentando acerca de su frescura una mamá me contó una anéctdota de otra nenita que por lo que se ve en las fotos también era una personita encantadora y dulce.

Ella tenía unos tres años y caminaba con su mamá por la calle, observando lo que pasaba a su alrededor cuando de pronto lo dijo:

- yo cuando era chiquita decía "órmimus"
- ¿y a ahora cómo decís?- le pregunta su mamá intrigada.
- taxi.

miércoles, 18 de julio de 2007

Mi mundo fue y será una porquería ya lo sé...

5: 36 :"Negrita: Fui a lo de Pablo.
Vengo dentro de un rato.
(A tiempo y con tiempo de sobra.)
Beso.
G"

Un rato antes: Martín C. Martínez y Miguelete. Luego de caminar como seis cuadras, aunque en realidad no sé cuantas, consigo un taxi. El taxista, sonriente escucha el tango "Cambalache".
Parece, a esta altura de las circunstancias, un chiste extra.

8:00 a.m.:me despierta el teléfono de un mal sueño en el que G. espera que yo me vaya para llamarla y arreglar para verse con ella.
Me levanto, me enojo, lo puteo, le recuerdo su promesa y me voy.
En el viaje pienso que soy una pelotuda, que no estoy bien de la cabeza y le escribo pidiendole perdón. Él acepta y quedamos para la noche. "Casamiento de la tía gorda", (tía de él).

Día feriado, los ómnibus del orto no pasanLlama y se lo digo. Contesta te espero acá, nos vemos.

Llego a la terminal, miro la hora, demasiado tarde para todo lo que tenía pensado hacer. Llamo. No contesta. Dejo el mensaje: "Se me hizo tarde, voy para lo de Ana".
Salgo y tomo un taxi, "Amézaga y Martín C. Martínez" digo. Va rápido. El taxista me pregunta si en la esquina está bien. Contesto que sí, me dispongo a pagar. ¿$ 200, 1000, cuánto le dí?

Mi cara seguro quedó petrificada.Saliendo de un edificio veo a G. con una mujer y un cochecito ¡¡¡¡!!!!
No sé si pagué, no sé si me dio el vuelto.
Me bajo y me dirijo hacia el edificio. Espero. Lo llamo. No puede ser, el había prometido esperarme. Espero. Me digo: o me contesta o era él.
Espero unos minutos, media hora, no sé.

G. el cochecito y ella regresan, conmovedora y tierna imagen de una tarde soleada de feriado.

Yo con el teléfono en la mano aún espero que me conteste. Pero no, no va a contestar porque sí es él.

Ahora estoy acá esperando que regrese, "dentro de un rato voy", me dice. Claro mirá si se va a perder los bizcochos que compró pal´mate.

lunes, 16 de julio de 2007

Adicta al amor



Creo tener una personalidad adictiva: fumo demasiado, me gusta beber aunque controlo mis impulsos, nunca he probado dragas ilegales por miedo a no poder desprenderme de ellas.




Hay una adicción sin embargo que está fuera de control: Mi adicción al amor.


Por suerte, parece que no todo está perdido, buscando en la red información sobre este mal que me aqueja encontré esto, ya encargué 1843 cajas. Espero que si no me curan del todo al menos pueda usar los parches en el verano, seguro son una forma liviana de taparse.



domingo, 15 de julio de 2007

Reivindicando mi derecho a opinar

Mi ex-estimado webmaster hizo la siguiente entrada en su blog:

Confusing monogamy with morality has done more to destroy the conscience of the human race than any other error.
George Bernard Shaw

Yo hice el siguiente comentario:

Yo no confundo monogamia con moralidad pero me cuestiono la moralidad de aquellos que con sus actos dañan y afectan a los demás.

Parece que mi comentario afecta, no ya la conciencia humana, pero sí la del webmaster dado que indefectiblemente suprime mis comentarios.

viernes, 13 de julio de 2007

Para matar el frío

Posted by Picasa

Un día difícil


Soy (o creo ser) una persona generosa pero esto de compartir a mi pareja no me va muy bien.



En un rato me voy con M. a recorrer las calles montevideanas para elegir zapatos, tarjetas y otros yerbas nupciales.

Me gustaría hablar con ella sobre lo que me pasa pero sé que no va a poder ser, esto que me pasa es algo que no puedo comentarle a ninguna de mis amistades sin que inmediatamente y como por acto reflejo comiencen "es demasiado", "él ya no te quiere", "vos te mereces algo mucho mejor", "vos ya sabés mi opinión..."



Sí, claro. Ya lo sé. Tenés razón. Suelo decir.



Esta noche nos vamos con L. a un boliche a escuchar música en vivo, ganas, la verdad, no tengo, pero quizás si finjo que las tengo aparezcan.



Seguro habrá una hora crítica, cuando sepa que ellos están juntos. Ella en mi lugar de la cama. Ella en mi lugar. Será una día difícil y seguro voy a estar muy triste.



Pienso: escribí "ella en mi lugar" Me digo: "nadie se pone en tu lugar", es decir, a quién le importa cómo te sentís, a quién le importa si vos la pasás como el culo.



A nadie, ni siquiera a mí, de lo contrario desaparecería sin dejar rastros.



Me pregunto: cómo se sentirían esas mujeres en mi lugar.Creo que de la misma manera pero claro es más fácil cuando no es a vos.



Mejor dejo esto por acá. Total es demasiado temprano y mejor dejo esto para no hacer más difícil mi día.




jueves, 12 de julio de 2007

Las putas ¿irán al cielo?

Como estoy de vacaciones me ofrecí a acompañar a mi abuelo al médico, hicimos un viaje de una hora en ómnibus así que aproveché para hacer algo que me gusta mucho y escucharlo contar cosas de su vida.



Voy a reproducir acá una de las historias que me contó, seguramente sin la gracia con que él lo hizo pero es algo que no quiero que se pierda de mis recuerdos.



A fines de los años 4o mi abuelo compró un auto Mercedes Benz. Había conseguido una patente de taxi y recorría los campos de la zona llevando parturientas, haciendo de taxi flet, acarreando familias de un lado al otro.

Con el nuevo coche, habían solo dos en el departamento y había que pedirlos especialmente a Alemania, era famoso en la comarca y el negocio prosperaba.

Al poco tiempo de tenerlo se presentaron en su casa dos jóvenes de plata de la capital que habían echo el negocio del año. Habían comprado una fábrica de jabones fundida y necesitaban recorrer, buscar y en lo posible encontrar a alguno de los acreedores de la misma para recuperar la inversión.

Así salieron los tres a recorrer el Uruguay, llegaron a todos los pueblos del país.
Visitaron los pueblos, y también todos y cada uno de los prostíbulos que encontraban.

Cuando llegaron a Río Branco eran cerca de las dos de la mañana, el pueblo estaba a oscuras y tranquilo. Mi abuelo conociendo ya las preferencias de sus pasajeros intentaba ubicarse para llegar al bajo.
Por la acera vio acercarse una figura que dio por sentado era la de un trasnochador que sin dudas conocería los placeres de la noche.
Arrimó el auto a la vereda, bajó el vidrio y preguntó "por dónde queda la casa de las mujeres que fuman".

No pudo oír la respuesta, si es que la hubo, un terrible golpe en la cabeza se lo impidió. Cuando se recobró de la sorpresa y mientras la figura se alejaba por la calle comprendió lo ocurrido. El hombre de la noche era el cura párroco que venía de una sala velatoria que estaba por allí cerca.

viernes, 6 de julio de 2007

Imposible no incluírlo

Ya sé, debería estar en mi casa prendiendo la estufa, dándome un baño, preparando algo para cenar (que no será, seguro, casuela de mariscos) , es decir, esperando a mi querido como corresponde y en vez de eso estoy acá escribiendo boludeces, pero bué.

Lo peor es que me acabo de acordar de la boludez más grande, pero ojo, a no reírse porque me ofenderían terriblemente.

Hace algún tiempo no sé cómo ni por qué, estando con W. me acordé de algo que veía cuando era niña, lo busqué y lo encontré acá

Quizás ustedes también lo recuerden, Erase una vez el hombre, excelente, me encantaba, y en youtube, están las dos versiones de la presentación: la española y la original que pueden encontrarla acá

Desastres infantiles- 1







Imperdibles anécdotas escolares:




La maestra de sexto año pide de deberes a sus alumnos que traigan el carné de vacunas.




Al otro día, Diego viene a la escuela con un super trabajo, completísimo, con carpeta y todo. Horas de trabajo se veían allí.




El título del trabajo era el siguiente CARNE VACUNA DEL URUGUAY si quieren ver el contenido aproximado de trabajo hagan click acá.




Imaginen la cara de la maestra Era una especie de "me está jodiendo"

ACLARACIÓN: La imagen no corresponde a la cara de la maestra, sino al tema del trabajo.




lunes, 2 de julio de 2007

(NO) Hablemos de sexo

Tengámoslo. Disfrutemos cada uno del otro. Déjame oler tu piel, sentir el calor y el sabor que tanto placer me da. No escatimes contigo posibilidades. Explórame y haz conmigo todo lo que te de placer. No hablemos más de sexo, tengámoslo.