sábado, 30 de junio de 2007

La intuición femenina (y a veces también la masculina)



Me gustaría saber si a alguien más le sucede lo que a mí.
Sentir, con tanta seguridad que asusta, que algo va a pasar o está pasando.
Es algo extraño, que creo heredé de mi madre. Ella tenía ese sexto sentido. Sabía cuando algo no estaba bien conmigo, aún a la distancia.
Oportunamente solía levantar el teléfono y preguntarme qué me pasaba, y acertadamente, siempre me pasaba algo.

En mi caso, y aún cuando en algunas ocasiones he sentido esa sensación con mi hijo, por suerte nunca ha sido demasiado terrible lo que le ocurría.



Pero lo más curioso de todo es que esta especie de "premonición" se aplica a otra persona, cuyos vínculos no son sanguíneos sino afectivos.

Lamentablemente, hasta ahora nunca me ha fallado, y digo lamentablemente porque nunca es una premonición para bien. Siempre es la inminencia de un desastre afectivo. Lo peor de todo esa maldita sensación. Es algo físico y es una convicción, más allá de cualquier evidencia.

Es una especie de alarma, como esa de los autos, que cuando alguien se acerca comienza a sonar y no para y suena y suena hasta el hartazgo.
Esto es algo por el estilo, cuando alguien se acerca demasiado, la alarma comienza a sonar. Suena hasta que no puedo más, hasta que mis nervios peligran, hasta que mi cuerpo se agota y dice basta.

W. me descubrió detrás de Pandora, pero no creo que haya sido esta especie de intuición que describo, sino simplemente "atar cabos". Pero bueno, mejor así, así sabemos a qué estamos jugando.

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